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  • Foto del escritorMyrna Ventura

Unión verdadera

"¡Vean que bueno y agradable es que los hermanos vivan unidos!"

Salmo 133:1 DHH


Algo especial sucede cuando los hijos de Dios estamos juntos en armonía. La Biblia menciona en el Salmo 133:3 que es ahí donde el Señor derrama bendición y vida eterna.

Muchas veces, las personas, pudiendo estar en comunión, prefieren quedarse en casa y no asistir a la reunión de los hijos de Dios, quienes formamos la iglesia. Cuando decidimos no compartir con nuestros hermanos, apartarnos y vivir aislados de los demás, estamos rechazando la bendición del Padre y menospreciando el don de la vida eterna.


Dios no nos hizo para vivir en soledad, fuimos creados de tal manera que nos necesitamos unos a otros. Cuando el Señor creó todas las cosas, dejó ver lo que había en su corazón, pues cada día, conforme iba termindo su obra, invariablemente pensaba que era algo bueno y se sentía satisfecho con ello. Pero lo único que no le pareció bueno y tampoco vió con agrado, fue el hecho de que, como seres humanos estuvieramos solos. Mas bien, lo que El tenía en su corazón desde un inicio, era, y es, que lleguemos a ser uno:

"para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste".

Juan 17:21


El busca de que entre sus hijos exista una unidad de relación personal, tú y yo somos sus hijos y Él quiere que estemos unidos para poder testificar al mundo que Su amor es real.

Cada miembro de una familia es diferente, piensa diferente, siente y actúa diferente, pero en esta familia espiritual, lo que tenemos en común, es que Dios es nuestro Padre, que Él nos ama y nosotros le amamos a Él. Este vínculo nos hace amarnos entre nosotros, ayudarnos unos a otros, animarnos unos a otros, soportarnos unos a otros, orar unos por otros..Nada de esto lo podemos hacer en soledad. Necesitamos de la familia de Dios para cumplir el propósito de Dios en nuestras vidas.


La Biblia menciona que como parte de la familia de Dios, recibimos dones espirituales que podemos usar para crecer y edificar el cuerpo de Cristo que es la iglesia; hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo, (Efesios 4:13).


Si tu crees que ya logramos juntos esta medida, tienes derecho a vivir aislado de los demás, si no es así... ¿qué estás haciendo en favor de la comunión y la edificación del cuerpo de Cristo?

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