• Adapt. Myrna Ventura

¿Por qué pospongo?

Cualquiera que conozca el bien que debe hacer y no lo hace, peca. Santiago 4:17 (NVI)

"¿Qué has estado posponiendo? Pregúntate a ti mismo: "¿A qué tengo miedo?"

La Biblia tiene mucho que decir acerca de la postergación o aplazamiento. Solo tómate un minuto para leer el versículo de hoy y deja que te hable y revele lo que Dios tiene para ti. Quizá te digas a ti mismo: sé las cosas que debo hacer y no las hago, también sé las cosas que no debería hacer y las hago. Pero las cosas que realmente quiero cambiar en mi vida las pospongo ¿Por qué?

La Biblia dice que pospones por una de las siguientes cinco razones:


1. La indecisión. Un hombre indeciso es inestable en todo lo que hace. (Santiago 1: 8 NTV) ¿Alguna vez has pedido más tiempo en un restaurant porque no puedes decidir? ¿O tal vez te has encontrado parado en medio de la carretera sin decidir la ruta? La indecisión hace que pierdas la elección de una universidad, el cambio de trabajo o el matrimonio. Muchas oportunidades se van por culpa de la indecisión.


2. El perfeccionismo. El que mira al viento, no siembra, y el que mira a las nubes, no cosecha. (Eclesiastés 11: 4 LB) Este pasaje dice que si esperas que las cosas sean perfectas, vas a esperar mucho tiempo y finalmente no obtendrás nada. No esperes a tener tiempo o dinero para que a tu juicio las cosas sean perfectas. Hoy es el día perfecto para comenzar.


3. El miedo. Temer a la gente es una trampa peligrosa. (Proverbios 29:25 NTVa) ¿Has estado posponiendo tu visita al dentista? ¿O Algún examen médico? ¿El buscar consejería matrimonial? ¿El compartir tu fe en el trabajo? El postergar está asociado a altos niveles de estrés como consecuencia del miedo a no lograr tus objetivos. Así que la próxima vez que te encuentres posponiendo, pregúntate a ti mismo: "¿A qué tengo miedo?" y una vez detectado, enfréntalo.


4. El enojo. Una persona perezosa es tan mala como alguien que es destructiva (Proverbios 18: 9 NTV) Aplazar, es una forma de vengarnos de las personas que no nos gustan. Los adultos posponemos, pero los niños también son grandes en este “arte”. Muchas veces los hijos tardan tanto en limpiar su cuarto o en hacer otra tarea que les estas pidiendo que hagan. Una de las razones puede ser que están resistiendo tu control. La tardanza es la resistencia pasiva. Es una forma de decir: “No quiero hacerlo porque no me gusta que me digas que haga lo que tengo que hacer”. El enojo nos hace aplazar las cosas.


5. La pereza. El perezoso desea y no consigue; el que trabaja, prospera. (Proverbios 13: 4 LB) Una de las palabras que se han hecho más populares en nuestro mundo es "fácil". Si es fácil, nos gusta. Si es difícil, no nos gusta. Porque lo que se busca es la satisfacción sin esfuerzo e inmediata ¿Te imaginas un best seller titulado "Diez pasos difíciles para cambiar tu vida" o "Quince formas difíciles de ponerte en forma"? Si lo que nos proponen es fácil, nos va a gustar. Si es difícil, entonces lo evadimos. Nadie nació siendo perezosos, es una costumbre que adquirimos, es un mal hábito que se puede combatir pensando en los beneficios a largo plazo.

Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño? Proverbios 6:9


La próxima vez que te encuentres postergando, detente y pregúntate por qué. Luego, pídele a Dios que te ayude a superarlo para que puedas avanzar y hacer lo que debes hacer.

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